Joya escondida: La Misa en latín en México

Joya escondida: La Misa en latín en México

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REGINA: La Misa en latín es prácticamente desconocida en México. ¿Por qué?

 

Maria Albers: A menos que hayas sido educado en una institución católica o crecido en una familia católica con conocimiento básico de la religión, no vas a aprender mucho de religión de otros lados. Lo anterior, aunado a una actitud tibia, hace que el mexicano católico promedio no haya sido educado en la fe como debió haber sido.

Derik Castillo Guajardo: La Misa en latín está creciendo lentamente en México. Hay presencia de la FSSP en sólo dos ciudades. La FSSPX tiene presencia en más ciudades del país. La gente no familiarizada con la Misa en latín, casi siempre cree que los que vamos a la misma odiamos la forma ordinaria del Rito Romano, y todo lo relacionado con el Concilio Vaticano II, y entonces, hasta los sacerdotes no son conscientes de documentos de la Iglesia como el Motu proprio. Esto es un obstáculo para la propagación de la Misa en latín en México. Un obstáculo más es el número tan pequeño de vocaciones sacerdotales.

 

Frank e Irene Denke:  Los obispos en general, no han favorecido a la Misa en latín. La nueva Misa es más fácil de entender y atender para los mexicanos y aunque se reconoce que la Misa en latín es más reverencial, la costumbre general es que asistir a la nueva Misa es más fácil y al poder entender todo lo que se dice, atrae a más gente. La Misa en latín está creciendo lentamente, atrayendo a nuevos fieles, porque les gusta la reverencia de la misma.

 

Matthew Cullinan Hoffman: Yo diría que la Misa tradicional no es desconocida en México, pero por razones históricas es percibida como un fenómeno sectario más que como un movimiento al interior de la Iglesia. México fue probablemente el primer país en el mundo en tener grupos sedevacantistas luego del Concilio Vaticano II,  el primero, que se conoce como la Unión Católica Trento, fue fundado por el Padre Joaquín Sáenz y Arriga, un sacerdote jesuita en 1966, aun antes de la introducción de la Misa Novus Ordo. La UCT tiene capillas sedevacantistas en muchos lugares de México, y otros grupos sedevacantistas también. Creo que tan sólo en Guadalajara hay más de una docena. La Sociedad de San Pio X, que reconoce al Papa, pero no está bajo su dirección, también está presente en varias ciudades de México. Esto provoca que el clero que trabaja con la Iglesia sospeche de la fe de quienes desean ir a la Misa Tradicional en latín.

El problema ha sido que, a pesar de que el Papa Juan Pablo II alentó a los obispos del mundo a ser generosos en su disposición hacia la Misa en latín, los fieles no se organizaron para pedirlas. Cuando yo llegué a México en 2006, no había indultos para las Misas y mi petición para una, en la ciudad de San Luis Potosí nunca fue respondida. En 2008, la Fraternidad de San Pedro (FSSP) llegó a Guadalajara y luego a la ciudad de México. Los Arzobispos Cardenales de ambas ciudades han dado la bienvenida a la FSSP y el apostolado en Guadalajara está creciendo rápidamente y dando frutos. Aun así, hay un largo camino por recorrer antes de que veamos Misas aprobadas a lo largo de todo el país.

 

Ricardo Lara y Nathaly Robles: Es muy triste decir esto, pero pareciera que los mismos sacerdotes no quieren que la gente sepa sobre la Misa Tridentina. Algunos seminaristas me han dicho que el cambio en el lenguaje de la Misa, fue porque la gente no podía crecer espiritualmente porque no entendían el latín. Esas ideas vienen de la educación que reciben en el seminario. De hecho, cuando mi grupo trató de organizar Misas en latín en diferentes parroquias, encontramos mucha oposición de los mismos sacerdotes.

Padre Jonathan Romanoski:  En general, los mexicanos siendo culturalmente católicos, tienen una mentalidad colectiva y familiar por la cual hacen las cosas juntos, y es mal visto hacer algo distinto ya que no hay diferencias étnicas o religiosas entre la gente. Por ello, al ser muy tradicionales por tendencia y sentimientos, hubo una resistencia a los cambios litúrgicos y en muchos lugares, especialmente en Guadalajara, se conservó la Misa tradicional en latín, aunque durante mucho tiempo fue por grupos independientes como la Sociedad de San Pio X, o la Sociedad de Trento, por lo que la Misa en latín fue asociada a la desobediencia en contra de la autoridad de la Iglesia. Cuando nuestra Fraternidad de San Pedro llegó en 2008 a Guadalajara, fuimos señalados por muchos como sacerdotes lefevbristas, simplemente porque oficiábamos la Misa “Lefevbrista” y esa fue la connotación coloquial para cualquier celebración durante muchos años.

 

Padre Jonathan Romanoski:  De cualquier modo, luego de que se ha entiendido que ha sido aprobada y que hay varias órdenes fundadas por la Iglesia que la celebran, se ha creado un creciente interés en ella, de nuevo por la tendencia natural a ser tradicionales en sus creencias religiosas. En general yo diría que oran más con su corazón que con sus cabezas, y que intuyen y se sienten recogidos por la reverencia y el sentido de lo sagrado que perciben en la Misa Tradicional en latín.

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